El poder de la serendipia

¿Qué importancia puede tener para ti hoy tomarte un café con una persona que has conocido recientemente en un evento?

Puede tener mucha más trascendencia de la que te imaginas. A través de una serie de acontecimientos casuales, invitaciones a eventos, encuentros imprevistos y conexiones con otras personas en ambientes informales, ¡puedes llegar a grandes oportunidades!

Este artículo pretende animarte a salir fuera de las decisiones tácticas del día a día y a centrarte en otras cosas que pueden tener una enorme repercusión en el futuro de tu empresa. Y si estás empezando con tu startup, estar abierto a esas oportunidades te puede llevar incluso a personas que pueden dar salida y financiación a un proyecto que llevas tiempo teniendo entre manos.

networking

De un tiempo a esta parte, las empresas están viviendo una verdadera obsesión por el retorno de la inversión (ROI, por sus siglas en inglés). El término ROI se refiere a una métrica de beneficio sobre la inversión. Este concepto pone en juego los costes y los ingresos directos de cada acción que realizamos. En otras palabras, reduce todo al ‘lenguaje de los euros’, pero, ¿se puede medir todo en términos cuantitativos? ¿Y qué pasa cuando los objetivos que perseguimos son de carácter cualitativo?

En los modelos tradicionales de negocio, cuando los procesos están ordenados de manera lineal, esas justificaciones están muy bien y son fáciles de desarrollar. Sin embargo, los modelos actuales se basan en gran medida en las redes humanas, un campo donde la previsión del valor derivado es prácticamente imposible. Eso modelos tradicionales no captan la complejidad que representan las redes sociales humanas, siempre en constante cambio. En un mundo impredecible y cambiante como en el que nos encontramos, las dinámicas no responden de la misma manera, y por lo tanto, debemos encontrar alternativas que sirvan de respuesta a estas nuevas dinámicas de mercado.

Los cálculos de retorno de inversión ofrecen un valor positivo e inmediato, pero esos números no nos cuentan la historia completa. En esos procesos tan lineales y rígidos, se pierden muchos matices y valores intangibles, no-lineales, que resultan trascendentales para el futuro de una empresa.

Por un momento, dejemos de lado esa obsesión por el ROI, y ampliemos nuestro punto de vista. Miremos más allá de la productividad y la eficiencia. Más allá de fijar nuestros esfuerzos únicamente en los objetivos económicos directos, hay otras acciones que hoy en día tienen que ver con unos beneficios a largo plazo que pueden ser muy importantes.

Y es aquí donde entra en juego una idea que ha irrumpido en el ámbito empresarial: la serendipia (del inglés serendipity). Según Wikipedia, Serendipia es algo así como una afortunada casualidad que nos lleva a realizar un descubrimiento o un hallazgo cuando se estamos buscando otra cosa distinta. Se suele colocar la etiqueta de coincidencia o accidente.

Una frase cada vez más popular en los entornos empresariales es la de: “invertir en el poder de la serendipia”:

 ¿Y qué implica esa inversión?

 

Los defensores de esta tendencia sostienen que un mundo cada vez más conectado, se requiere un nuevo marco que recoja el valor derivado de encuentros e interacciones, aparentemente aleatorias e inesperadas. Se trata de invertir en la gente, en las relaciones personales, en el valor de la comunicación y de la interacción, de crear contactos y redes, llevar a cabo el proceso de aumentar posibilidades a través de la interacción comunitaria y las buenas acciones… todo esto, aparentemente sin recibir nada a cambio, pero al final toda esa inversión ofrece un retorno muy valioso. A fin de cuentas, es otro tipo de ROI.

La serendipia implica actualizar nuestro pensamiento para empezar a comprender el impacto y el valor de la casualidad; abrir la perspectiva y ver una oportunidad donde otros ven basura. Así, en las cosas que suenan triviales (como tomar un café con un antiguo colega, asistir a una quedada o hacer un viaje fuera de la ciudad para una conferencia, etc.), se puede encontrar un gran espectro de oportunidades con valores impredecibles pero con  enorme potencial.

En el artículo “Manufacturing Serendipity”, Rand Fishkin señala que muchos quieren creer solo a través de una actuación deliberada, previamente concertada y diseñada se crean resultados positivos para nuestras empresas, y, casi siempre, los resultados negativos se suelen atribuir a la casualidad o a la “mala suerte”, pero nunca se piensa en el proceso contrario. Para Fish, los resultados positivos, en realidad, son una combinación de habilidades, tiempo, gente, pero, también, de suerte. Sí, has leído bien. A veces se necesita suerte y algo de intuición para detectar hechos de relevancia en medio de la casualidad, donde los demás solo perciben detalles sin importancia.

 

La cuestión es: ¿cómo crear serendipia? 

 

No se produce de manera fortuita. No se trata de dejar todo relegado a la suerte; realmente existe una mecánica detrás de este proceso de creación de oportunidades en la “lotería” de los negocios. Requiere de trabajo constante, de esfuerzo y de mucho tiempo.

Este fenómeno muchas veces es relacionado con la mera casualidad, pero debe entenderse como un proceso generado por nosotros, aunque no seamos conscientes de ello. Este proceso implica, entre otras cosas, unos valores impredecibles, una dinámica muy activa, la potencialidad indefinida de las redes y una capacidad de flexibilidad e innovación abiertaEs decir, requiere integrar perfiles sociales con el rendimiento, asegurarnos de que el sistema de nuestra empresa es accesible y flexible a los cambios, dar a la gente el permiso para colaborar, hacer un seguimiento de los resultados, estar dispuestos a cambiar y conocer cosas nuevas, aprender del fracaso, mirar más allá de la productividad y la eficiencia, etc.

La mayoría incluye un valor derivado que muchas veces no se perciben correctamente, pues se trata de unos resultados tardíos, dentro de un proceso prolongado en el tiempo (tiempo que, por otra parte, no estamos acostumbrados a esperar)Después de este proceso, se obtiene un retorno impredecible pero maravilloso de la inversión.Todos estos esfuerzos, pueden incluir beneficios a largo plazo, que van desde un mayor rendimiento de la empresa, al aumento de rendimiento del mercado, una noción de equipo más consolidada, una mayor calidad y cantidad de respuestas al mercado, o la capacidad de una iteración más rápida.

 

fabricando serendipia

Fuente: “Manufacturing Serendipity” – Rand Fishkin

 

Daniel Rasmus, en el artículo Welcome to the Serendipity Economy, explica que los beneficios del conocimiento, de las ideas o de la experimentación no son inmediatos ni predecibles dentro de un marco de tiempo específico o cuantificable; estos beneficios no pueden medirse con las métricas tradicionales de productividad o en términos de ROI. Además, destaca la importancia de la casualidad en la innovación y el poder de las redes sociales para acelerar el proceso.  Rasmus resume todas estas características de la economía de la serendipia en 6 puntos:

1. El proceso de creación es independiente del valor final. En las redes sociales, el valor de contenido compartido (una pregunta, una nota, un documento, etc.) no se puede evaluar de inmediato. El valor de un producto no puede ser reconocido en el momento de su creación, sino que ese valor se va creando e incrementando a medida que se desarrolla y cuando se presenta al usuario.

2. Retardo del valor. Pueden pasar semanas o meses desde su creación hasta que suceda algo.

3. Se requiere la validación externa: necesitará validación externa para medir su valor comercial y su capacidad para responder a las dinámicas reales del mercado.

4. Configuración dinámica. Las redes sociales son dinámicas por definición (nunca se sabe quién va a leer o responder a tu mensaje). Por tanto, deben tener una estructura flexible y abierta a posibles cambios.

5. Valor impredecible. No se puede anticipar su valor en el futuro, esto es un hecho derivado de esa configuración dinámica.

6. Potencial Indefinido. No se puede tomar una instantánea de valor o definir su potencial. Actuar sin expectativas de retorno de la inversión, dejando espacio para la oportunidad.

Más allá de estos puntos, no existe una agenda adjunta o un itinerario de actividades a seguir, tú mismo tienes que generar tu propia línea de acciones para generar serendipia. El objetivo es simplemente conectar con la gente en base a una regularidad. Rand Fishkin señala en Manufacturing Serendipity algunas acciones por las que puedes empezar:

  • Ir a lugares fuera de la oficina (conferencias, eventos, quedadas, desayunos, etc.) Muchas innovaciones que se han producido en los últimos años nunca podrían haber ocurrido si hubieran requerido una reunión típica de negocios o si el ambiente de trabajo era cerrado y rígido. Las ideas más novedosas suelen aparecer en empresas con visión de futuro, que están rompiendo todas las reglas y eligen un espacio abierto e integrativo como modelo de ambiente de trabajo ideal: estos son los mejores lugares para que surja la creatividad y la innovación. Por ejemplo, Google ofrece a sus empleados la posibilidad de usar un 20% de su tiempo trabajando en algún proyecto que les guste. Esto ha significado numerosos éxitos ‘serendípicos’, con proyectos que han generado ingresos y mejorado productos.
  • Participar, aprender y tratar de crear un juego de nuevas experiencias. Conocer a gente interesante en el proceso, y crear relaciones. Se trata de construir conexiones estés donde estés. Tener en cuenta el valor de las conversaciones como método de intercambio de ideas y experiencias.
  •  Implicarte ayudando a las personas que conoces y hacer buenas obras sin esperar un retorno. El éxito llama al éxito: compartir tus resultados o experiencias en un campo puede contribuir al desarrollo de estrategias para otras empresas. O incluso, si puedes, proporciona fondos iniciales para los proyectos más ávidos con los que te encuentres. Todo esto se puede hacer con menos de lo que muchas de las grandes empresas se han gastado en cantidades de documentación sobre viabilidad técnica o comercial. La intuición en una habilidad que también debes entrenar. 

 

Además de estos pequeños consejos prácticos para generar serendipia, es absolutamente imprescindible:

Aprovechar las herramientas digitales e internet

Para mantener esas relaciones o contactos de manera virtual, sin necesidad de proximidad física. Los correos electrónicos y los medios sociales digitales pueden llegar a fomentar relaciones a largo plazo que pueden representar una parte importante de tu red de contactos en el futuro. Las tecnologías se han convertido en la columna vertebral básica de las interconexiones, y, en este contexto, es fundamental la adopción de medios de comunicación social para afrontar los desafíos de integración de tecnologías de horizontales (es decir, de medios sociales) en un estructura vertical tradicional (como la mayoría de las grandes organizaciones).

 Ser paciente

El cambio no sucede de la noche a la mañana. Los modelos de negocio tradicionales nos han “programado” para pensar resultados inmediatos. Pero la serendipia requiere de mucho tiempo, más tiempo de lo que estamos acostumbrados a esperar. No hay un atajo para esa “fabricación” de casualidad. “Es un proceso que lleva meses o años en mostrar resultados”, señala Fishkin.

Saber que la potencialidad de las relaciones es indefinida, y los resultados, impredecibles

Este autor explica que es prácticamente imposible medir el impacto de la serendipia. Y, sin embargo, “es seguro que, de alguna manera, directa o indirecta, esas acciones están creando valor”. La creación de la serendipia, frecuentemente se produce a través de una combinación previa de actos incontables, indeterminados. La red tiene un gran potencial de oportunidades, pero la magnitud de beneficios que nos puede aportar es imposible de anticipar. La única manera que puedes saber que estás recibiendo valor es participando activamente en su creación.  Debes ser consciente de que los resultados son impredecibles, incuantificables e inapreciables; a pesar de ello, el retorno de la inversión de esas acciones puede ser asombroso. He aquí el por qué las organizaciones deben invertir más tiempo en el seguimiento de las redes y conexiones personales, comerciales y laborales, a fin de detectar la serendipia cuando se produce, y tener en cuenta los valores derivados de ella.

 No todas las acciones llevarán a un beneficio efectivo

Habrá que aceptar que las relaciones humanas incluyen un grado de incertidumbre y azar que no se puede determinar. Algunas acciones no tendrán el fruto que esperas, pero no debes desistir.

Siguiendo esta línea de acciones, se consigue un estilo de gestión abierta y transparente. Las empresas podrían mejorar esos procesos adoptando un modelo de lean startup para los nuevos proyectos. Para ello es vital asegurarse de que los empleados tienen herramientas de redes sociales a su disposición para compartir ideas. Y asegurarnos de estar atentos a los sucesos inesperados.

La innovación y la creación de valores añadidos no vienen siempre de un proceso rígido y sistematizado, sino que, como afirma Virgilio Gallardo en Serendipia, el valor del caos y de esperar lo inesperado: “La creatividad surge a menudo de la diversidad, de las personas que están en los límites organizativos, de los “extraños”, de los que no esperamos las ideas”.

Para ello, empecemos a dar importancia a las conversaciones y relaciones con otras personas, a las aportaciones que puedan venir de los empleados; estemos atentos a los cambios en nuestro entorno más cercano, y en fin, mantengamos nuestra mente abierta.

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